En un mundo en el que el tiempo promedio en el que los usuarios se quedan con sus smartphones se ha alargado. Mientras que, hasta hace algunos años, cambiar el celular cada vez que los fabricantes presentaban una nueva generación era tarea obligada para muchos usuarios, hoy por hoy no son pocos los que – incluso cuando se trata de early adopters e innovadores – prefieren esperar y hacer el cambio cada dos o tres años. El motivo no es necesariamente económico, sino que tiene que ver con que, con procesadores más potentes, más memoria RAM, buenas cámaras, y pantallas de calidad, los dispositivos duran mucho más tiempo sin sentirse viejos o y pudiendo correr sin problema alguno las aplicaciones más nuevas. Por lo menos en la gama alta. Y si bien esto es una buena noticia tanto para los usuarios como para el planeta, ya que se reduce la generación de basura tecnológica, los fabricantes comienzan a ver el impacto en sus ventas. Es por eso que no sorprende que muchos de ellos estén buscando nuevos canales de ingresos, que permitan seguir vendiéndoles tecnología a sus clientes, incluso cuando éstos no cambien sus dispositivos. Eso fue justamente lo que hizo LG al lanzar su G5, el primer Smartphone modular del mercado, y a lo que apunta Google con su proyecto Ara. Este mes Lenovo, a través de una nueva línea de su flamante marca Motorola, se convirtió en el último OEM en sumarse a esta tendencia. En este caso, con el nuevo Moto Z.

Características del nuevo Moto Z

El nuevo Moto Z, el Smartphone que probablemente se convertirá en el flagship de la compañía, tiene una especificaciones técnicas que lo ubican entre los celulares más potentes del mercado junto con el Samsung Galaxy S7, el LG G5 y el nuevo HTC One. Equipado con un procesador Qualcomm Snapdragon 820, 4GB de RAM, 32 o 64GB de memoria interna expandibles a través de una tarjeta micro SD, una cámara de 13 megapíxeles, una batería de 2600 mAh, y una pantalla Amoled con resolución quad HD de 5,5 pulgadas, es llamativo que este teléfono tenga un grosor de apenas 5,2 milímetros. Sin embargo, esto demandó de algunos sacrificios, como la remoción del enchufe mini plug, por lo que los usuarios deberán invertir en un par de auriculares bluetooth o USB-C para escuchar música o la radio, o para hablar con las manos libres.

A pesar de su diseño similar al de otros teléfonos de la línea Moto, el Moto Z ostenta algunas diferencias, como un botón cuadrado en la parte inferior de la pantalla, que hace también las de lector de huellas digitales. La mayor diferencia, sin embargo, está dada por su carácter modular. O, en realidad, semimodular, que explica su extrema delgadez.

Y es que las funcionalidades del Moto Z pueden ampliarse utilizando una serie de accesorios que la marca ha dado en llamar “mods”. Se trata de módulos que pueden conectarse a la parte trasera del Smartphone a través de una serie de imágenes y pines y, así como los “amigos” del LG G5, permiten agregarle capacidades al celular tales como un set de potentes parlantes JBL, un proyector que permite visualizar el contenido de la pantalla en cualquier pared o superficie de hasta 70 pulgadas en una definición de 480p, o una batería extra de 2.200 mAh. Todos los teléfonos vendrán con Style Shell mod de fábrica. Se trata de una tapa trasera que puede ser de distintos colores y materiales, que permite cubrir los pines cuando no se utiliza ningún otro mod. En un futuro cercano habrá nuevos mods que permitirán sumar otras funcionalidades. Además Lenovo ha prometido que éstos serán compatibles no solamente con este Moto Z, sino que también con las dos próximas generaciones.

De esta forma, la compañía busca asegurar que comprar uno de estos accesorios, los cuáles se espera que tengan precios de hasta $200 dólares cada uno, no deberá constituir una apuesta del consumidor a corto plazo, sino que durarán por un buen tiempo. Del mismo modo, los desarrolladores de hardware podrán estar seguros de que cada nueva pieza que generen podrá permanecer en el mercado por hasta 3 o 4 años.

Para incentivar a startups y otras empresas a desarrollar nuevos mods, Lenovo anunció que lanzará un developer kit, y con un fondo que invertirá $1.000.000 de dólares en el desarrollador que diseñe el mejor prototipo para un nuevo mod hacia marzo de 2017.

Por el momento el Moto Z será lanzado exclusivamente en los Estados Unidos bajo la operadora Verizon (por lo que no será compatible con ninguna operadora en Argentina y la mayoría de los países de América Latina). Además de la versión clásica, el fabricante planea lanzar una versión llamada Moto Z Force Edition, la cual es más robusta y resistente a los golpes, cuenta con una pantalla irrompible, una batería con mayor capacidad de 3.500mAh, y una cámara más potente de 21 megapíxeles. En sus dos versiones el teléfono podrá ser comprado directamente en la operadora (y en un futuro en versiones liberadas en distintos retailers, y también en otras operadoras), o – en los Estados Unidos – a través del sitio Motomaker, que permite personalizar cada Smartphone eligiendo el color del panel delantero, del Style Shell mod que viene de fábrica, y del marco de aluminio.

No está claro si este teléfono llegará a nuestro país y, si lo hace, en que momento ocurrirá. La realidad es que, por el momento, Lenovo no está trayendo la versión más completa de su Moto X (el Moto X Style) sino que solamente el Moto X Play, una versión más modesta en cuanto a potencia y calidad de la pantalla, que permite ofrecer precios más accesibles a los consumidores.

Independientemente de lo que ocurra con este Smartphone en particular, es innegable que los teléfonos modulares comienzan a ser una realidad, y que cada compañía, con su propio enfoque, está explorando este concepto que, en poco tiempo, bien podría ser un nuevo estándar en la industria.

 

Foto: Prensa Lenovo

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