En una movida que hasta hace poco podía sonar imposible, Apple comenzó a ofrecerles a sus usuarios la posibilidad de no utilizar sus tarjetas de crédito o débito para pagar sus compras de contenidos, suscripciones, y aplicaciones en el AppStore y iTunes. Esto se debe a que la compañía comenzó a utilizar Carrier Billing, es decir la opción de pagar por las compras a través de la factura de la operadora, en un mercado de prueba. Así, al momento de hacer un pago, los usuarios podrán optar por ingresar su número de línea en lugar de su número de tarjeta y pagar por este medio.

Aunque por ahora se encuentra sólo disponible para los clientes de Telefónica O2 en Alemania, esta opción podría ser el primer paso dado por la compañía de Cupertino para volver su plataforma más amigable con decenas de mercados menos desarrollados alrededor del mundo, donde la bancarización es baja, y donde el acceso al herramientas financieras como las tarjetas de crédito se encuentra restringido a un grupo pequeño de consumidores.

Fuente: Caschys Blog

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El sistema, el cual se encuentra en pleno lanzamiento, estará disponible para todos los clientes de la operadora en el país europeo durante noviembre de 2015, y podrá ser utilizado para hacer compras en el AppStore, en iTunes, para comprar iBooks y para pagar por el servicio de Apple Music tanto a través de dispositivos móviles como los iPhone o iPads, como en computadoras ya que la opción de Carrier Billing se encuentra disponible en la aplicación de iTunes disponible tanto en PC como en Mac.

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Este modo de pago no resulta novedoso en otras plataformas. Los usuarios de Android, por ejemplo, pueden pagar las aplicaciones y contenidos que descargan desde Google Play a través de la factura de sus operadoras desde hace varios años. Y antes de la aparición de las tiendas de aplicaciones, éste constituía la única opción disponible. Sin embargo, este método resulta peculiar cuando se trata de Apple, dado que se trata de una compañía muy reticente a compartir sus ingresos, y los servicios de Carrier Billing suelen estar atados a comisiones de hasta el 70% del valor de la transacción. Aunque es esperable que, en el caso de un acuerdo como este, las operadoras reduzcan en gran medida su tajada.

De cualquier forma esta primera experiencia es, seguramente, apenas un experimento que podrá – o no – convertirse en una política global para Apple. Otras empresas como Amazon ya utilizaron a Alemania como mercado de prueba antes de lanzar este tipo de pagos en otros países, y en el caso de la compañía fundada por Steve Jobs , podría ser su puerta de entrada a volverse más competitivo en algunos de los mercados de mayor crecimiento a nivel mundial. Hablamos de mercados como como el de Medio Oriente y el norte de África, África Subsahariana y América Latina, todos los cuáles están experimentando mayores tasas de expansión que otros mercados más maduros, y un crecimiento acelerado de sus usuarios de teléfonos inteligentes.

De acuerdo con el Banco Mundial, estos mercados son, además, algunos de los menos bancarizados del mundo, lo que significa que, a no ser que empiece a desarrollar estrategias como esta, Apple no podrá monetizar uno de sus negocios más rentables: el de los contenidos y aplicaciones creadas por su comunidad de desarrolladores. En América Latina, por ejemplo, a nivel regional solamente el 51,4% de las personas mayores de 15 años tienen acceso a una cuenta bancaria, el 40,4% poseen una tarjeta de débito, y el 18% utiliza tarjetas de crédito. En Medio Oriente estos números son aún más bajos. Allí apenas el 14,2% de la población tiene acceso a cuentas bancarias, el 8,5% cuenta con una tarjeta de débito, y el 1,8% tiene una tarjeta de crédito. En África la situación es intermedia, con acceso a cuentas bancarias por parte del 34,2% de los adultos, acceso a tarjetas de débito por parte del 17,2%, y a tarjetas de crédito del 1,9%.

Si bien en estos mercados el posicionamiento de Apple está más vinculado a los usuarios de mayor poder adquisitivo – es decir, aquellos con mayor acceso a estas herramientas – algo que se da no solamente por las características de la marca, sino que por el precio prohibitivo de sus dispositivos en economías en las que un iPhone puede valer bastante más que un sueldo mínimo, la compañía no puede dejar afuera al 90% de la población si desea crecer y competir con otras plataformas. Y el Carrier Billing puede ser el canal para volverse más accesible.

 

El leasing, una estrategia de fidelización para mercados desarrollados

Mientras prueba herramientas para volverse más competitiva y amigable en mercados en desarrollo, Apple ha encontrado un nuevo método para capturar y retener a sus usuarios en los mercados desarrollados. Llamado Apple Upgrade Program, este sistema permite que los usuarios compren iPhones a través de un sistema de leasing, similar al utilizado por las automotrices en los Estados Unidos y Europa.

Los usuarios que decidan participar de este programa, pueden comprar un iPhone liberado en 24 cuotas fijas – que para un iPhone 6S de 16GB son de $32 dólares –. La ventaja de este sistema es que, pasado un año de la compra, el usuario puede optar por devolver su teléfono y obtener uno más nuevo del modelo más reciente, y seguir pagando la misma cuota, aunque renovando el contrato por dos años más. Al mismo tiempo, si el teléfono se rompe o se raja, la compañía lo reemplaza de manera inmediata y sin cargo extra.

De esta forma Apple está buscando capitalizar un negocio que, por lo menos en los Estados Unidos, las operadoras están abandonando lentamente: los contratos fijos. A diferencia de lo que ocurre en nuestra región donde los contratos de 18 a 24 meses siguen siendo la regla, en el país norteamericano tres de las cuatro grandes operadoras ya abandonaron ese modelo, y dejaron de ofrecer subsidios sobre los nuevos equipos. En cambio, comenzaron a ofrecer los dispositivos en 24 cuotas fijas, pagadas a través de la factura del móvil.

Haciéndose cargo de la financiación, y ofreciendo el incentivo de la renovación anual del equipo sin pagar un costo extra, Apple – y desde hace poco también Samsung – está buscando quitarle a las operadoras la fidelidad del usuario y hacerla propia. Y es que, hasta ahora, los usuarios se mantenían fieles a su compañía, cambiando sus teléfonos cuando estos se rompían o podían renovar su subsidio, aprovechando la oportunidad para cambiar de marca y modelo. Con este plan Apple busca mantener siempre entretenidos y actualizados a sus consumidores, preservándolos dentro de su ecosistema, dejando a las operadoras en segundo plano. Después de todo, si ya no hay beneficios para comprar el equipo, con las leyes de portabilidad numérica (un proceso que en Estados Unidos toma 2 horas), y contratos que se renuevan mes a mes, ya no hay necesidad de quedarse con una empresa, y el cambio puede darse sin mayor dificultad.

Sólo el tiempo dirá si Apple implementará alguna de estas estrategias en nuestra región y, a nivel local, si volverá a generar una relación con las operadoras argentinas una vez que cambie el gobierno. Si ese es el caso, será interesante ver qué sucede y si con mayores ventajas su ecosistema logra crecer en nuestra región.

Foto: Niels Epting (Flickr CC2.0)

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