En un mundo en el que todos los fabricantes competían por desarrollar el flagship más sofisticado, Motorola, una empresa que tras años de no sorprender por sus innovaciones, había hecho su vuelta triunfal de la mano del Moto X, logró revolucionar el mercado por segunda vez en menos de un año lanzando un gran producto apuntado a un segmento en el que ningún OEM había hecho un gran trabajo hasta el momento: el de los smartphones de bajo precio.

Con el lanzamiento del Moto G, un teléfono que liberado costaba apenas 180 dólares pero que ofrecía una muy buena experiencia de usuario y una serie de características que lo colocaban a años luz de sus competidores, la compañía norteamericana, entonces en manos de Google, logró elevar el estándar y convertirse en la mejor opción en su segmento. Este año, con la introducción de la segunda generación de este dispositivo, Motorola demuestra que se puede seguir innovando y manteniendo el liderazgo, creando un dispositivo incluso mejor que el lanzado el año pasado, pero sin alterar el precio. Por lo menos en muchos de los mercados en los que se encuentra disponible.

El nuevo Moto G 2014

Así como su primera versión, el nuevo Moto G se destaca por conseguir algo que prácticamente ningún dispositivo Android que no fuera un flagship logró alguna vez: ofrecer una gran experiencia de usuario. Es frecuente cuando utilizamos teléfonos inteligentes de gama media y baja, (como el Samsung Galaxy Core, o el LG L7), sentir que no estamos utilizando un equipo Premium. El acabado en general no es muy bueno, los materiales se sienten baratos, y la experiencia que ofrecen los distintos sabores de Android ofrecidos en estos equipos suele caracterizarse por el lag constante, y la falta de suavidad tanto en las transiciones gráficas como en el lanzamiento de las distintas aplicaciones. Esto no es así en la línea G de Motorola.

Su construcción suficientemente sólida, y la posibilidad de contar con una experiencia Android prácticamente pura, hacen que este teléfono no tenga los problemas habituales de otros en su gama. Por el contrario, ya sea que uno quiera navegar por la web, jugar un juego, o simplemente hablar por teléfono – una tarea que, por más difícil de creer que sea, puede producir mucha frustración en otros dispositivos – el Moto G permite disfrutar de estas experiencias con la misma calidad que su hermano mayor, el Moto X, o incluso que los mejores teléfonos de marcas como Samsung, Sony y HTC.

Esto no significa, por supuesto, que el nuevo Moto G pueda equipararse con esos equipos. Un Galaxy S5, el nuevo Xperia S3, e incluso el Moto X son, sin lugar a dudas, dispositivos muy superiores en todos los aspectos. Pero este nuevo teléfono de Motorola logra combinar de manera perfecta los componentes indicados para generar una experiencia de usuario de gran calidad, a menos de un tercio del valor de los teléfonos de alta gama.

La nueva pantalla

Sin lugar a dudas el cambio más notorio que el nuevo Moto G presenta con respecto a la generación anterior está en la pantalla. Con 5 pulgadas, el display IPS LCD resulta llamativo y es capaz de mostrar colores fuertes y vívidos. Sin embargo, su resolución de 720×1280 píxeles, idéntica a la de su predecesor, resulta un poco menos brillante y ofrece menor nitidez. Esto se debe a que contiene la misma cantidad de píxeles en una pantalla media pulgada más grande.

El nuevo Moto G junto al primer Moto X. Pueden apreciarse la diferencia de tamaño y de definción en la pantalla.

El nuevo Moto G junto al primer Moto X. Pueden apreciarse la diferencia de tamaño y de definción en la pantalla.

Si bien el mayor tamaño se adapta mejor a lo que espera el mercado, si lo compramos con su antecesor, el Moto G 2014 se encuentra un pequeño paso atrás. Aún así, sigue siendo una de las mejores pantallas en su gama. Es importante resaltar que estas diferencias, si bien son reales, solo son notorias si colocamos ambos dispositivos uno junto al otro, algo que la mayor parte de los usuarios nunca hará.

Dimensiones, construcción y diseño

La incorporación de esta nueva pantalla, así como de parlantes estéreo en el frente, hacen del nuevo Moto G un teléfono un poco más robusto que su antecesor. Con 141,5×70.7×11 mm es casi 1,5 centímetros más alto y medio centímetro más ancho. Eso si, es 0,6 milímetros más fino.

La forma del equipo no es demasiado sofisticada, pero sigue las líneas planteadas por los nuevos equipos de Motorola, marcada por una gran pantalla en el frente, y un lado trasero curvado y ligeramente más grueso en la parte superior que en la base.

Un gran cambio en la nueva generación de este dispositivo está dado por la tapa trasera, más gomosa que en la generación anterior, y terminada en colores mate, los cuales evitan tener que estar limpiando las huellas dactilares permanentemente, algo que ocurría frecuentemente en el primer Moto G. Por otro lado es destacable que este nuevo material, y esos milímetros menos en el ancho del dispositivo, hacen que a pesar de su mayor tamaño, el agarre sea sólido y sencillo, incluso para personas con manos pequeñas.

Cubiertas intercambiables en el nuevo Moto G. Foto: Maurizio Pesce

Cubiertas intercambiables en el nuevo Moto G. Foto: Maurizio Pesce

Un punto que delata la gama de precio del teléfono son las teclas de volumen y encendido, las cuales están hechas de plástico y parecen un poco frágiles, en especial cuando se remueve la tapa trasera.

Y hablando de la tapa trasera, esta es una de las características más personalizables de este teléfono, el cual permite intercambiar estas carcazas por otras de diferentes colores. Adicionalmente, el teléfono viene en colores negro o blanco, permitiendo producir una gran variedad de combinaciones.

Batería y autonomía

Con una batería de 2070 mAh uno esperaría que el rendimiento del Moto G no sea excelente. Sin embargo, tras varios días de uso, hemos podido apreciar que la gran pantalla de 5 pulgadas del teléfono no drena la batería a la velocidad que uno temería dado su relativamente baja capacidad, sino que permite un uso normal del teléfono a lo largo del día, navegando por Internet, utilizando aplicaciones como Twitter, Gmail, WhatsApp, hangouts, Spotify (con auriculares) y Google Maps, y realizando llamadas de duración promedio, todo con el brillo de la pantalla en automático. Utilizado de esta forma, no resulta necesario cargar el teléfono durante el día y, al llegar la noche, el teléfono todavía cuenta con un resto del 10 o el 15% de la batería.

Si utilizamos aplicaciones como TuneIn Radio o YouTube nos encontraremos con que la batería se agota una o dos horas antes. Sin embargo, estas apps son conocidas por consumir mucha energía y acortar la autonomía incluso en teléfonos como el Moto X, destacados por la prolongada duración de su batería.

Lamentablemente la batería de este teléfono es interna, por lo que no puede ser reemplazada.

La nueva cámara de 8MP

Una de las más notables mejorías que el nuevo Moto G ofrece con respecto a su antecesor es su cámara trasera. Mientras que la primera versión de este teléfono incorporaba un sensor de 5MP acompañado de un flash LED, el modelo 2014 posee una cámara de 8MP, que cuenta con una lente de apertura f/2.0 y un flash LED.

La combinación del nuevo sensor con las mejores lentes permite tomar fotos nítidas y de mejor calidad de lo que uno esperaría en un teléfono de esta gama, incluso en condiciones de baja luminosidad. En este aspecto es posible decir que el Moto G se encuentra a la vanguardia en su segmento, dejando atrás a virtualmente todos sus competidores.

 

Foto tomada a media tarde con el nuevo Moto G. Fuente: momobuenosaires.com

Foto tomada a media tarde con el nuevo Moto G. Fuente: momobuenosaires.com

Foto tomada en el interior con el nuevo Moto G. Fuente: momobuenosaires.com

Foto tomada en el interior con el nuevo Moto G. Fuente: momobuenosaires.com

Foto tomada a media tarde con el nuevo Moto G. Fuente: momobuenosaires.com

Foto tomada a media tarde con el nuevo Moto G. Fuente: momobuenosaires.com

Así como en todos los Motorola, la interfaz de la cámara es muy sencilla y ocupa toda la pantalla, permitiendo hacer zoom de hasta 4x con apenas mover el dedo hacia arriba o abajo por la pantalla. Al mismo tiempo, el foco funciona muy bien y permite obtener imágenes de gran detalle, aunque a veces puede ser un poco lento. De todas formas, la calidad de imagen es muy buena y, en las condiciones indicadas, es equiparable a la del Moto X de la primera generación. Esta cámara también filma en HD en una resolución de 720p, una calidad más que aceptable.

El nuevo Moto G incorpora, además, una cámara delantera de 2MP que permite tomar selfies muy decentes y realizar videollamadas por Skype y Hangouts con calidad más que suficiente.

Foto tomada con la cámara frontal del nuevo Moto G.

Foto tomada con la cámara frontal del nuevo Moto G.

Parlantes frontales y sonido

La incorporación de parlantes frontales es, sin lugar a dudas, una gran idea, sobre todo si se tiene en cuenta que la mayoría de los teléfonos, incluyendo muchos flagships, tienen sus parlantes en la parte trasera, lo que hace que al apoyarlos se pierdan calidad y volumen.

Los parlantes del nuevo Moto G tienen un volumen decente, pero no hay que engañarse, no ostentan un sonido de gran calidad como el que uno conseguiría en el HTC One M8. Pero esto resulta esperable, considerando que el dispositivo del fabricante taiwanés cuesta el cuádruple y es el más alto de su gama. Sin embargo, estos parlantes ofrecen una muy buena experiencia cuando se está mirando un video, jugando a un juego, o utilizando el teléfono para escuchar música. Una grata sorpresa fue encontrar que este teléfono cuenta con radio FM incorporada, con lo que no es necesario utilizar la conexión de datos para disfrutar de ese medio. Esta característica resulta crucial en un dispositivo como este el cual es adquirido, en especial, por personas que no cuentan con un plan de datos ilimitados, y que verían en el streaming de la radio un consumo muy importante todos los meses.

Otro punto importante a destacar es la calidad de llamada, que resulta impecable y despojada de ruidos.

Procesador, memoria, almacenamiento, y conectividad

Este punto es, probablemente, en el que menos cambio hubo entre el Moto G original y su sucesor.

El nuevo dispositivo está equipado con un Qualcomm Snapdragon 400 de 1.2GHz, un GPU Adreno 305, y 1GB de RAM. Esta constituye exactamente la misma configuración que el primer Moto G, lo cual resulta sorprendente, ya que apenas incluyendo 1GB extra de RAM Motorola podría haber mejorado la performance del teléfono. Sin embargo, tanto en la primera como en la nueva versión, el rendimiento es muy bueno, y suficiente para ofrecer una gran experiencia.

En cuanto al almacenamiento, este dispositivo viene en dos versiones, una de 8GB y otro de 16GB de memoria interna. En ambos casos, ésta es expandible a través de una ranura para tarjetas microSD.

En cuanto a conectividad, este dispositivo ofrece conectividad 2G cuatribanda (850/900/1800/1900 MHz), 3G también cuatribanda (HSDPA 850/900/1900/2100 MHz), conectividad WiFi b/g/n y Bluetooth v4.0. Como ausentes podemos contar al NFC y a la antena 4G LTE, la cual de cualquier forma no podrá usarse en nuestro mercado por lo menos por un año, o un año y medio más, cuando las operadoras locales comiencen a desplegar sus redes basadas en esta tencología. 

Sistema Operativo e Interface

Si algo ha caracterizado a Motorla desde el lanzamiento del primer Moto X fue su apuesta por ofrecer una experiencia en Android lo más fiel posible a la concebida por Google. Es por esto que, a diferencia de lo que ocurre con los dispositivos Samsung, LG, Sony, HTC, y otros fabricantes, el Moto G ofrece una experiencia muy parecida a la de los Google Nexus y casi no cuenta con bloatware (es decir, aplicaciones agregadas por el fabricante). Esto, además de sumar en sencillez de operación, es uno de los motivos por los cuales el teléfono funciona con tanta suavidad y ofrece una experiencia de usuario tan sólida.

interfaz

Uno de los mayores cambios con respecto al Android stock (es decir, el Android original) está dado por el software de la cámara, el cual en la versión de Motorola es incluso más sencillo.

camera

Por otro lado, este teléfono incluye solamente dos aplicaciones extra-Google. La primera de ellas es Motorola Assist, la cual reconoce cuando el usuario se encuentra realizando distintas actividades tales como manejar o dormir, y altera su comportamiento, silenciando las llamadas, por ejemplo, o apagando ciertas notificaciones. La segunda de estas aplicaciones es Alerta, la cual, cuando se encuentra activada, le avisa de manera automática a los contactos seleccionados en el momento en el que el usuario llega a un determinado lugar, o permite hacer un llamado de emergencia a una persona específica presionando un solo botón.

Una de las grandes ventajas que supone contar con un Android prácticamente puro radica en la gran velocidad en la que el Moto G recibe todas las actualizaciones en su sistema operativo. De hecho, se trata del primer dispositivo que recibirá la actualización a Android 5.0 Lollipop. Algo de lo que los usuarios de este teléfono podrán disfrutar incluso antes que quienes hayan optado por un Nexus 5 o un Nexus 4, cuestión que, por cierto, enfureció a muchos de ellos.

Precio

Un punto importante a tocar en esta reseña es el precio, ya que es uno de los factores considerados por Motorola a la hora de diseñar y producir este dispositivo. Así como sucedió con la primera generación, el nuevo Moto G se vende liberado por 180 dólares en los Estados Unidos.

En Argentina, en cambio, el nuevo dispositivo fue lanzado con un precio bastante superior al de su antecesor, y puede conseguirse a partir de AR$3.645 (USD428,27) en Claro, con un abono de $350 mensuales y un contrato de 18 meses. Este precio escala a $4.665 con un plan de $100 mensuales.

Si bien este precio no ubica al Moto G en Argentina en el rango de baja gama para el que fue concebido, en el que podríamos ubicar al Nokia Lumia 520 (AR$2899 con un plan de $100 en Claro), lo convierte en una alternativa notoriamente más económica que un Galaxy S5 (AR$10.999 en la misma operadora) o el LG G3 ($9899).

Conclusiones

Así como su predecesor el Moto G es un dispositivo sólido que ofrece una gran performance y una experiencia de usuario excepcional y única entre los smartphones de baja gama, especialmente aquellos que utilizan Android como sistema operativo. Sin dudas constituye una opción inteligente, y una de las pocas que no resultará en una frustración a los pocos meses de haber adquirido el dispositivo, cuando otros tienden, si se permite la informalidad del término, a achancharse.

Entre sus competidores el único con capacidad de hacerle frente es el Nokia Lumia 630, de prestaciones similares, aunque equipado con Windows Phone 8.1, y a un precio ligeramente menor.

En conclusión, el nuevo Moto G logra combinar las expectativas del usuario con un conjunto de características adecuadas que permiten acceder a todo lo necesario a un precio razonable (por lo menos en comparación con otros equipos), demostrando nuevamente la capacidad de Motorola de elevar el estándar en un segmento hasta hace poco ignorado por la mayoría de los fabricantes.

 

Foto principal: Motorola

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