Aunque por años la batalla por liderar las ventas de smartphones se dio entre los teléfonos tope de gama, es decir los que los fabricantes llaman sus “flagships“, hoy existe un segmento que – aunque menos glamoroso – es capaz de generar altos ingresos para estas empresas. Se trata de la gama media. Celulares de calidad y capaces de ofrecer una buena experiencia de usuario, pero que no cuentan con lo último en tecnología, y tienen un precio que oscila entre los $250 y los $450 dólares en su versión libre de contrato. Aunque no se trata de una gama nueva, sino que existe hace años, la realidad es que hasta hace poco tiempo la calidad de estos equipos dejaba bastante que desear. En parte porque no utilizar lo más reciente y potente en materia de procesadores no permitía ofrecer una experiencia de usuario digna, y en parte porque los fabricantes no ponían el empeño suficiente para crear dispositivos atractivos. Pero algo cambió.

La importancia que comenzaron a adquirir los teléfonos de gama media se debe a una serie de factores que, actuando en conjunto, hicieron que este mercado se volviera más y más atractivo. Por un lado está el avance tecnológico, el cual permitió que procesadores que hace pocos años tenían un costo más elevado, hoy puedan ser utilizados a un precio mucho menor. Por otro, la expansión de las redes 3G y 4G en todo tipo de mercados, incluso los emergentes, en todas partes del mundo, comenzó a generar que bajara el precio por el consumo de datos, lo que impulsó a que una porción cada vez mayor de consumidores puedan acceder a este tipo de servicios y, por consiguiente, necesiten un smartphone para poder hacerlo. Al mismo tiempo, el crecimiento de la clase media en mercados como el chino, el indio, el de algunos países de Medio Oriente, África y América Latina creó millones de nuevos consumidores capaces de adquirir un teléfono celular en este rango de precio, aunque muchas veces sin llegar a acceder al valor de un iPhone o un equipo similar. Finalmente, incluso mercados más desarrollados como el estadounidense comenzaron a favorecer el desarrollo de este tipo de equipos. Esto se debe a que las operadoras en ese país han comenzado a cambiar sus modelos de negocios eliminando el contrato fijo y, por ende, los subsidios. De esta manera, el público que antes compraba un celular de alta gama por $199 dólares con contrato, hoy descubre que debe pagar $650 dólares – aunque a veces en cuotas – por su nuevo equipo, y prefiere invertir la mitad en un dispositivo liberado.

Pero esto no es lo único. En parte el crecimiento de este nicho se dio por la decisión de una marca de primera línea de apostar por el, y apalancar su crecimiento con el desarrollo de celulares de gran calidad y bajo costo. Estamos hablando, por supuesto, de Motorola, un fabricante que había quedado condenado prácticamente al olvido, hasta que fue adquirido por Google y fijó este nuevo curso. Y aunque esta empresa logró cosechar un gran éxito con las distintas generaciones del Moto X, su nave insignia, fue gracias al Moto G, su teléfono de gama media, que logró expandir verdaderamente el mercado y reposicionarse como una de las grandes en el negocio de la telefonía móvil. Atenta a no perder su liderazgo, Samsung decidió que era de hora de competir en serio por este segmento.

El liderazgo (tecnológico) de Motorola en el segmento

Motorola Moto G 3ra Generación

Motorola Moto G 3ra Generación

Con el lanzamiento de la primera versión del Moto G en 2013, la compañía norteamericana (hoy en manos del coloso chino Lenovo) demostró que es posible fabricar teléfonos móviles de gran calidad a un precio razonable. Ya en su tercera generación este equipo es considerado por la mayoría de los críticos como el mejor gama media jamás creado. Y gracias a la fabrica que la compañía posee en Texas, en los Estados Unidos, hasta incorpora posibilidades de personalización cuando se lo compra por Internet, antes reservadas solamente para los modelos de gama más alta. Hablamos de la posibilidad de elegir el color de la pantalla, de la tapa trasera, y de los distintos detalles que componen al cuerpo del smartphone. Al mismo tiempo, una pantalla Full HD y una versión casi pura de Android hacen de este celular una opción muy sólida por apenas $179,99 dólares en los Estados Unidos. Un precio que es al menos tres veces más alto en nuestro país.

Ante este escenario, y en vista de que parte de su cuota de mercado ha comenzado a diluirse en manos de fabricantes chinos como Huawei y Xiaomi, y del indio Micromax, así como de otros nuevos OEMs de otras latitudes, Samsung descubrió que es hora de enfocarse mejor en este segmento. Y, aunque la realidad es que viene lanzando equipos destinados a los usuarios de gama media desde hace años, su enorme catálogo nunca logró mucha consistencia, ni se hizo famoso por su calidad y durabilidad. Esto, sin embargo, está cambiando.

Samsung Galaxy A3 y A5

Samsung Galaxy A3 y A5

Es con el objetivo de reconquistar al segmento medio con un producto de calidad, especialmente en los mercados emergentes, que Samsung lanzó una nueva línea de móviles. Llamada Galaxy A, esta línea consta de cuatro modelos, el A3, con pantalla de 4,5 pulgadas, el A5, con pantalla de 5 pulgadas, el A7, con pantalla de 5,5 pulgadas, y el A8, por el momento exclusivo para China, el cual se ha convertido en el más delgado fabricado por la marca. Todos estos dispositivos tienen chips Snapdragron, fabricados por Qualcomm de cuatro núcleos, aunque lógicamente no se trata de los procesadores más avanzados desarrollados por la firma.

Construidos sobre un marco de metal, estos teléfonos son más elegantes que otros de la gama, y se destacan por su poco espesor. Estas decisiones estéticas, sin embargo, llevaron a que Samsung eliminara dos características que siempre fueron muy populares entre los consumidores de sus dispositivos: la batería removible, y la memoria expansible mediante una tarjeta micro-SD. Ambas funciones también brillan por su ausencia en la línea de Motorola.

Con estos dispositivos, Samsung buscará pisar fuerte en China, un mercado que durante los últimos trimestres le resultó bastante esquivo, así como reafirmar su liderazgo en América Latina, en Europa oriental, India, y en mercados que comienzan a mostrar signos de aceleración en su desarrollo como Oriente Medio y el norte de África. Enfocándose en esta gama, el fabricante podrá ofrecer dispositivos de calidad, una mejor experiencia de usuario, y precios convenientes y más accesibles para los usuarios locales.

En Argentina, tanto estos equipos como la nueva línea de Motorola ya fueron lanzados, y se encuentran disponibles tanto en sus versiones libres como anclados a un contrato en las principales operadoras.

La batalla por alcanzar (o retener) el liderazgo ha cambiado su foco. Ahora sólo podrá lograrlo el fabricante que mejor sepa interpretar a los usuarios de dispositivos de gama media.

 

 

 

Foto: Sam Hardy (CC 2.0) – La imagen fue modificada

 

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